Hola! Soy Mrs. Maple, esposa de un Mr. de metro noventa. Se convirtió en mi marido tras once largos años de noviazgo. Sà si, ONCE. Años. Largos. Y siempre habÃan dicho que la paciencia no es una de mis virtudes. ¿Ha sido bastante penitencia para demostrarlo?
HabÃa ya asumido mi papel de Penélope esperando eternamente en el dichoso andén, cuando Don Decidido se presentó con un anillo de pedida el dÃa de nuestro undécimo aniversario. Tuve que decirle que sÃ…aunque bien le hubiese soltado un sopapo.
Este hecho no cambió mi vida, pero cambió mi estado del DNI, de la declaración de la renta y hasta de mi cuenta de facebook y fue la decisión para volver al mundo blogger . SÃ, fui bloggera durante un tiempo. TenÃa mis followers, y me gustaba mi blog, pero lo abandoné. Me alejé tanto tiempo de él, que cuando lo miraba lo sentÃa como un novio de la adolescencia, que tras un verano separados se habÃa vuelto un extraño. Asà que decidÃ, que cuando volviese a tener ganas de contar mis historietas y de compartir por las redes las cosas que me apasionan, serÃa con fuerzas renovadas y darÃa el cambiazo de blogger a wordpress, que dicen que es más tecno-chic.
Para acabar de dar la bienvenida les contaré que me declaro enganchada a facebook, instagram, pinterest, a los blogs de decoración, de manualidades, de madres, de trendsetters, últimamente a los de maquillaje y hasta al de Obama si se tercia. Blogs hay muchos. Miles. Tropecientosmiles. Pero, mientras haya alguien que me lea, allà estaré yo para dedicarle alguna «entrada». Y lo tengo claro. No padezcan. Sé que me voy a llevar más bofetadas que un saco de boxeo, sobre todo cuando vea que me leen mis cuatro viejos amigos, algún follower despistao, y la madrequemeparió. Ella tiene que ser la fan número uno. Pero empecemos con buen pie, que tengo yo muchas cosas que contarles y espero que me sigan en otras tantas.
Lo de hablarles de usted, quizás sea solo hasta que cojamos confianza.
De esta manera tan extremadamente razonada, bautizo este blog. Sin padrinos. Sin niño. Sin monedas por el suelo. Ni caramelitos rechinando bajo los pies. AsÃ, a lo bruto. Sin fiesta de inaguración de esas tan monas, con candy bar, cupcakes, limonada, flores a doquier y globos por el cielo.
Este blog sin ton ni son es el mÃo y va por Ustedes!
Mrs. Maple