El año pasado por estas fechas andaba yo también muy ocupada. Los menesteres nada tenÃan que ver con los que me absorben ahora. Entonces faltaban dos meses justos para nuestro dÃa B. Mi madre todavÃa andaba a vueltas con su vestido, mi hermana no habÃa encontrado nada que le acabase de gustar y muchas de mis invitadas se estaban debatiendo sobre el tiempo que harÃa en mayo para decidir su look definitivo. Es lo que tiene la primavera. Igual te asas cual pollo de casadecomidaspreparadas, que te cae un chaparrón que ni las cataratas de Iguazú. Por suerte, mi vestido lo tenÃa decidido desde el mes de noviembre y estaba en las últimas pruebas y retoques. Huelga decir que no fueron pocas, después de adelgazar 12 kilos
Pero este año la cosa va del otro lado. Hace un par de meses nos invitaron a una boda en una región de Italia. Un dÃa muy especial. No porque sea un enlace italo-ruso, que ya tiene su aquel. Sino, porque Paolo (el novio) es como si fuera mi hermano. Nos conocimos cuando hice mi Erasmus en Bolonia. Fue la primera persona con la que me tropecé en la conserjerÃa de la residencia de estudiantes. Yo iba cargada con una maleta para seis meses de estancia. Y en aquel momento surgió un flechazo de amistad, que hasta la fecha nada ni nadie ha podido romper. Él ha venido tres veces a Valencia en estos 12 años. Yo todavÃa no conozco Chieti, muy a su pesar. Como saben, ando escasa de tiempo.
A dos semanas del evento, este fin de semana me decidà por abrir mi armario e intentar dilucidar qué iba a ponerme. Para inspirarme buceé entre blogs, busqué en las últimas alfombras rojas y consulté a mi amiga Lirios Jorda, que de moda sabe un rato y ha visto las bambalinas de varias pasarelas. Entre todo esto he sacado algo de conocimiento. Asà que por si ustedes tienen algún evento en los próximos meses, les comparto.
1. Se lleva lo «midi», ¿y esto qué es? pues es un «ni contigo, ni sin ti», «ni largo, ni corto». A la altura media de la tibia-peroné. Es un corte súper elegante de los tiempos del Velvet. Peero mal llevado puede ser demasiado retro. Acostumbren el ojo porque lo van a ver por todas partes. El «midi» además se va a llevar tanto en faldas con vuelo, como en faldas lápiz y vestidos. Conozco a más de una que no le gustan sus rodillas y verá aquà un posible escondite.
2. En diseños y dibujos no hay patrón ni manda marinero. Por un lado se llevan los vestidos lisos de colores pastel, donde el juego lo llevan los tocados. Por otro, se ven vestidos muy estampados, tipo años 70. Pero también kimonos floreados que rompen la suavidad de los tonos neutros. Para gustos, colores. En cuestión de bodas de dÃa, Lirios me informa de que se llevan los estampados de flores grandes estilo Gucci. Pues amén.

3. ¿Y en la cabeza? pues se llevan los tocados naturales o con referencias a la naturaleza. Veáse coronas de flores, turbantes con plumas y tiaras de hojas doradas. Pero sin duda uno de los últimos descubrimientos son los canotiers que desplazan a la clásica pamela y los grandes sombreros. Algunos bien bonitos son los que hace luciabe o los de tousette by Jose Puerta, que tiene una colección para 2015 preciosa.

4. En cuestión de peinados se llevan los trenzados y los estilo boho. Lástima que la boda me pille lejos y ya veremos quién me peina, pero si fuera en Valencia no dudarÃa en acudir a los brazos de BigudÃes de RubÃes. Ya he tenido ocasión de ponerme en sus manos y sus trenzados románticos son dignos de mi admiración. Con la garantÃa de que se mantienen 100% intactos. Resisten besuqueos, bailoteos y estirones de niños varios.

Después de empaparme de todo este glamour, finalmente he optado por aprovechar un vestido de punto azul marino de manga larga totalmente liso, que sólo me he puesto una vez. E intentaré hacerme un tocado con varios artilugios que compré este mismo domingo en la web de mummycrafts, aprovechando que tenÃan todo al 70%. Ya les contaré si consigo el resultado que imagino en mi cabeza ;).
Siempre suya,
Mrs. Maple